Dom, 04 Xan 2026, 17:18
Asunto: Re: Diario de Gefreiter
2026
Jueves 1 de enero: 50 minutos de cc por el Gaiás con el perro para comenzar el año.
Viernes 2: estoy algo acatarrado, fundamentalmente me raspa la garganta, supongo que por respirar tanto aire frío estas dos semanas pasadas. Entre eso y algún aviso de los lumbares decidí tomarme un día de descanso, aunque no del todo porque troté 25 minutos muy despacio, más que nada por el perro. En general prefiero descansar con sesiones de entrenamiento cruzado o pesas de brazo en vez de con descanso total, siempre que sea posible.
Sábado 3: entrené boxeo por la mañana. No habrá clases hasta el día 12, pero he quedado con un amigo y entrenamos juntos en el Multiusos.
Domingo 4: milla de Aguiño (Ribeira). Por fechas me venía bien y me decidí por esta prueba para volver a ponerme un dorsal desde septiembre, justo antes del accidente de mi madre. Día soleado y frío, aparentemente ideal para correr pero el problema es que el viento era fortísimo. Recogí el dorsal y me metí en el coche a leer un rato para hacer tiempo porque había llegado con bastante antelación.
Mi categoría +55 estaba fijada a las 12:45 y media hora antes salí para calentar y me entero de que habían decidido unificar todas las categorías de adultos (en la mía éramos ocho nada más) en una carrera única y fijarla a las 12:30, con lo cual mi calentamiento quedó reducido al mínimo.
Eran dos vueltas a un circuito por el puerto. Al correr juntos todos desde senior a master 3 la táctica cambiaba completamente, porque ahora tendría el problema de no saber quién era un rival de categoría. Previsiblemente habría gente más en forma que yo que endurecería el ritmo y sería complicado elegir a quien seguir y a quien dejar marchar. Mi táctica favorita en las millas es salir en segundo plano y una vez comprobado cómo estoy yo y cómo están los demás meter un cambio largo, ganar ventaja y administrarla, pero hoy no iba a ser posible.
Se da la salida y enseguida se destacan dos corredores. Yo aguanto la tentación de irme con ellos, que con las pocas sesiones de calidad que he hecho en los últimos meses sería muy arriesgado, pero me cuesta. Me quedo a unos metros de ellos con otro corredor (que resultó ser m-35) y así cubrimos la primera vuelta, con un viento fortísimo que dificultaba distribuir bien las fuerzas, que es la clave en la media distancia.
Me notaba sorprendentemente bien, pero en una milla un error de cálculo puede hacer que revientes y pierdas en cien metros todo lo ganado antes, de modo que se imponía precaución. Al rodear la lonja de improviso nos llegó una racha brutal de viento lateral de la que nos había protegido el edificio. Me pilla por sorpresa y casi pierdo el equilibrio y el siguiente tramo es contra el viento. Último giro en el cono y queda una recta de unos 200 metros y la cola de meta con viento a favor. Ahí meto un cambio bastante decente para mi estado actual y le saco un buen margen al que venía conmigo, aunque los dos primeros están ya demasiado lejos y además enfrascados en su propio sprint.
Llego a meta bastante entero y sin dolores. He sido tercero de la general y primer veterano 55. La organización dice que es más que una milla, 1650 metros creo. No han salido los resultados y no sé el tiempo pero da lo mismo porque con el día que estaba y sin ser la distancia homologada lo importante era el puesto y las sensaciones, ambos positivos. Luego en el coche le daba vueltas a qué hubiese pasado si me hubiese ido desde el principio con los dos primeros, que me habrán sacado veinte segundos. Creo que hubiese reventado al final y en cambio gestioné bien mis fuerzas teniendo en cuenta mis circunstancias y las de la prueba.
Esta semana termina con 26 km nada más por el catarro y la milla, pero no tiene mayor importancia. Al menos me ha dado moral para plantearme alguna otra popular o el campeonato master de pista cubierta de principios de febrero, con la idea de reintroducir una sesión de calidad a la semana.